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viernes, 27 de diciembre de 2013

Problema número 2: "Seguridad Social, necesito Tarjeta Sanitaria Europea... ¿que hago?"

Otro de los problemas que surgieron, carrera contra reloj a mi nuevo destino, fue la necesidad imperiosa de obtener el número de asistencia sanitaria con el cual pudieran atenderme en el peor de los casos. Quién sabe en qué época del año uno puede enfermar, como se suele decir, más vale prevenir que curar.

Había oído hablar de la Tarjeta Sanitaria Europea, y que para ir al extranjero dentro de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo y en Suiza, me vendría a las mil maravillas para un hipotético momento como ese, Dios y Google no lo quieran... No obstante y como con casi todo sobre los temas que desconozco necesitaba acumular información al respecto, y más aún en mi situación de parado, por si se trataba de una situación algo especial "en la que tenía que solicitar autorización y firma del ministro de interior y a las dos semanas recibir la carta del rey, y luego mandarla al Senado para que se aprobara el derecho a viajar fuera de mi país."

Bromas entre comillas a parte, llamé tres semanas antes del vuelo a  la línea que ofrecen para este tipo de prestación y exponer así mi caso, además de la idea por la cual quería viajar. Al menos para recibir una respuesta tranquilizadora. Así fue al principio, cuando el encargado que me atendió me ofreció, irónicamente hablando, unas palmaditas en el hombro para decirme:

- Nada, nada, chiquillo, estese tranquilo que esto lo puede gestionar usted solito por internet... 

- ¡Anda, mira qué bien! ¿Pero sabes que estoy cobrando el paro y que me voy a dar de baja no? 

- Descuide, en internet puedes hacerlo sin problemas. Ah! Pero no puede solicitar entonces la Tarjeta Sanitaria Europea. Existe una variante al que nosotros llamamos CPS (Certificado Provisional Sustitutorio) y para su causa, está obligado a solicitarlo ya que para poder ser beneficiario de la TSE necesita estar dado de alta y ser perceptor del subsidio de desempleo, entre otros. Este certificado solo tiene validez para 90 días en el extranjero, sepa usted. 

- Bueno, bueno, tengo que volver de todas formas para ver que hago con el paro, justo también 90 días... qué cosas. No obstante ¿no necesitaría nada más verdad? ¿Con esto me vale? Pues perfecto.

Alegremente colgué el teléfono pensando de idéntica forma con la que ocurrió con el tema del paro. Pasos tan sencillos como las de tener un Certificado Digital y poder hacerlo todo desde casa, !que de facilidades!.

No obstante volví a solicitar la misma información a la semana siguiente, quería estar totalmente seguro de que debía de proceder de esta manera.

Llegados dos días antes del vuelo, procuré primero darme de baja en el paro, situación incómoda y una gran pérdida de nervios que narré en la entrada anterior. Visto lo que pasó con la grandiosa página del SEPE y todo su automatismo innecesario para mi gusto, a excepción de solicitar "CITA PREVIA", decidí probar con la obtención online del CPS. Esperanzado de que algo funcionase esa mañana, probé suerte y sin perder más tiempo ocupé espacio en mi escritorio para acceder, con el Certificado Digital, a tales servicios automáticos que tan bien sonaban las veces que llamé.

Tampoco, mi desesperación llegó a más cuando comprobé aquella frase que últimamente estaba teniendo tanto exitosa en las páginas web de las Administraciones Públicas.

"Sentimos comunicarle que estamos teniendo problemas en nuestros servidores. Inténtelo más tarde. Disculpe las molestias."

Mañana de pleno para solo dos cosas que necesitaba, ni que tuviera que anclar mis rodillas en el suelo para que esta gente y sus recursos innecesarios me levantaran el ánimo y llenaran con esa paz, que todos en algún momento necesitamos antes de aventurarnos a un sitio desconocido. Al menos hasta cuatro y cinco intentos más, dejando minutos y horas entre medio, por si en algún casual le diera por funcionar al dichoso sistema... Nada... Hora de rendirse por hoy.

No quedó más remedio que retener los nervios y al igual con que hice en el INEM presentarme a primeras horas de la mañana en la sede de la Seguridad Social de mi municipio. Así hice después de conseguir la baja en el subsidio por desempleo, cogí mi coche, algo menos impaciente que el día anterior y... lo que llegó a continuación me hizo pensar que se trataba todo de una broma de mal gusto, y al pensar en El show de Truman empecé a buscar las cámaras. Lo que me encontré fue unas oficinas abarrotadas de personas y una cola que trataba de asomarse a la calle por la que mis pies lograron conducirme hasta allí.

Pregunté al guarda de seguridad por qué estaba todo esto tan paralizado. Pues me entró aquella risa extraña, esa que algunos a veces no podemos evitar, cuando pensamos que algo no puede salir peor o consideramos que solo nos pasa a nosotros... Resulta que llevaba sin funcionar el soporte informático desde las nueve de la mañana en toda la oficina y por lo tanto no sabían que turnos tenían quienes personas, y los que aún no teníamos turno o cita previa no podíamos acceder a la máquina que nos daba número.

Traté de echarle cara, me acerqué donde una mujer reposaba sus codos sobre un impoluta y b
blanquecina recepción, y expuse, habiendo cruzado el metro donde una línea delimitaba el turno de una colapsada fila de gente.

- Disculpa las molestias pero esta es mi situación (un poco de bla..bla..bla). ¿Qué puedo hacer?, viajo mañana a las 6 de la mañana aproximadamente. 

- ¿De verdad que le han dicho eso por teléfono? Porque no puede ser, el CPS solo puedes obtenerlo aquí, en persona. Coge un número y espera hasta que le atiendan.

Por suerte empezó a funcionar la máquina de los numeritos. Tras quince minutos de espera llegó mi turno, ¡al fin!. Ya podía ir pensando en que tendría todo atado antes de partir, genial. De nuevo expuse mis desventuras. Obteniendo algo más de objetividad y decisión en sus palabras que cuando traté de deliberar mis necesidades por teléfono.


Lo que me dijo me dejó perplejo, no podía obtener el CPS a no ser que ya estuviera dado de baja en la prestación por desempleo, y en esa misma mañana me la habían dado, pero para cerrarla al día siguiente que era cuando me interesaba volar, y ganar un día más en el cobro correspondiente... Pfff...  Vale, al menos la mujer me dejó una copia de autorización para rellenarla y poder dejársela a una persona cercana, y que a los dos días al menos se pudiera presentar en mi nombre y obtener aquél "papel reciclado". Luego me lo enviaría por correo al país en el que estaba decidido residir, pagando además el coste del servicio de correos. 

Asique sin más remedio tuve que estar viviendo sin asistencia sanitaria alrededor de una semana y media. Por lo menos terminé haciendo las cosas más o menos como debían ser.

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